angel.la-torre

Par angel.la-torre le 06/07/10
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Toda Ley en Francia lleva el nombre de su inspirador. Así, todos los Ministros que llegan a la espinosa cartera que tiene que ver con los inmigrantes (el ministerio del Interior hasta antes de la creación del actual y criticado ministerio de la Inmigración, de la Integración, de la Identidad nacional y del Desarrollo solidario) tienen una: Las Leyes Bonnet, Pasqua, Joxe, Debré, Chevènement, Sarkozy I y Sarkozy II y más recientemente (desde la instauración del nuevo ministerio que mencionamos) la Ley Hortefeux y ahora Besson.

En efecto, el actual Ministro, Luc Besson, ha presentado el 30 de Marzo del 2010 su proyecto de Ley « relativo a la Inmigración, la Integración y a la Nacionalidad » que trataremos de sobrevolar muy someramente en el presente artículo. Este proyecto de ley es el cuarto en los últimos 7 años y refleja hasta qué punto el derecho de los extranjeros en Francia es frágil y modelable al infinito.

La justificación oficial es que el hexágono debe transponer 3 directivas comunitarias en derecho francés. Lo cierto es que este proyecto de Ley es una buena oportunidad para asfixiar aún más a los extranjeros y particularmente a los indocumentados en este país y reducir a peau de chagrín los derechos y libertades fundamentales de los mismos.

He aquí solo algunos de los diversos y variados temas que trata el proyecto de Ley y que van más allá del propósito del presente artículo

La Pena de « destierro »

Junto a la famosa « doble pena » del que tanto se ha hablado y escrito para hacer referencia a los extranjeros condenados a una pena de prisión en Francia y que al fin de la condena eran inmediatamente expulsados a sus países de origen, ahora se pretende crear una pena para los extranjeros « sin papeles » pronunciada discrecionalmente por los Prefectos. Esta nueva pena consiste en que los extranjeros interpelados por no tener papeles en Francia serán reconducidos a la frontera y no podrán regresar a este país durante un período que va de 2 a 5 años.

La prohibición de territorio francés (ITF por sus siglas en la lengua gala) es una medida judicial que existe desde hace más de 40 años. Tratar de confiar esta prerrogativa a los Prefectos es un desliz y asimismo consistiría en una verdadera doble pena, pues muchos extranjeros reconducidos son padres de niños franceses, demandadores de asilo, cónyuges de franceses, para no citar que algunos casos de figura que se verían directamente perjudicados con esta medida.

Ampliación de la duración de retención administrativa

El proyecto de ley pretende alargar de 32 días (duración máxima) de la retención en Francia a 45 días. De seguir por esta vía el ministerio de la Inmigración va en el sentido de la tristemente célebre directiva de la vergüenza (directiva del Retorno) adoptada por las instancias europeas y que autoriza una duración de retención máxima de 18 meses para los extranjeros en situación irregular interpelados y reconducidos a la frontera.

El extranjero que es mantenido en retención deberá asimismo, según este proyecto de Ley, esperar 5 días (contra 48 horas actualmente) para ser presentado ante el JLD (Juez de la Libertad y de la Detención) quien es el protector de las libertades individuales en Francia.

El delito de solidaridad implícitamente reconocido

El proyecto de Ley oficializa de alguna manera la existencia del delito de solidaridad negado hasta hace poco por el ministro de la Inmigración.

Sin embargo, la existencia de este delito ya había sido reconocido por el gobierno en dos circulares casi idénticas del 23 de noviembre del 2009 que tenían como objeto de recomendar al Ministerio Público una interpretación de los textos que suponía poner al abrigo de los procesos judiciales a las personas que actuarían con objetivos humanitarios.

La tarjeta azul europea

Esta tarjeta pretende atraer hacia Europa la inmigración de la mano de obra calificada extranjera. Los Estados europeos no se han puesto de acuerdo sobre las modalidades de aplicación de esta nueva tarjeta debido a una competencia feroz entre ellos para atraer la mejor mano de obra extranjera. Una verdadera caza al extranjero altamente calificado.

Esta tarjeta azul europea autoriza a su titular la residencia y el trabajo en Francia por un periodo de 3 años. Ella está destinada a los extranjeros extra europeos que han entrado en Francia con una visa de larga duración y que dispongan de un empleo altamente calificado de una duración de al menos de un año, que posean un diploma de al menos 3 años de estudios luego del fin de la secundaria y que el salario anual sea al menos igual al 1.5 del salario bruto medio anual en Francia (lo que representa, actualmente, alrededor de 4,000 Euros por mes).

La naturalización bajo contrato

El proyecto reserva el acceso a la nacionalidad francesa a los extranjeros que abracen los principios y valores esenciales de la República francesa. La concretización de este contrato de adhesión se hará con la firma de la Carta de los derechos y los deberes de los ciudadanos cuya apreciación estará a la discreción de la administración.

La naturalización de los cónyuges de franceses, por otro lado, se hace más difícil y se materializa por el hecho de la prolongación del plazo del registro de la declaración a un año suplementario. Quiere decir, a dos años en total, a partir de ahora.

Esperemos, finalmente, que todos tomen consciencia de la disuasión migratoria que este proyecto de Ley conlleva y del extremismo que trata, como siempre, de buscar un chivo expiatorio de los problemas sociales en Europa y a fortiori en Francia en la persona del extranjero extracomunitario.

Maître Ángel LA TORRE

Abogado latinoamericano en Francia

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